Como maestra siempre he sido muy territorial. Mis estudiantes muchas veces los veo como mis propios niños. Les doy las herramientas necesarias para poder ser exitoso en su vida y espero ver resultados. Ayer no pude asistir al trabajo ya que debìa llevar a cabo unas diligencias personales. Preparè mis planes para mis sustitutos y los dejè listos para ejecutar. Se que los niños iban a estar en buenas manos, sin embargo en el fondo de mi mente no paro de pesar en cosas terribles. Como por ejemplo: 

Dios mio, ¿habrè dejado las copias listas? ¿Vendràn todos los niños hoy? Se portaràn bien? ¿Los trataràn como yo hago? ¿Què estaràn haciendo ahora?

Todo eso es lo que mi mente insiste en pensar constantemente cuando no estoy trabajando. 

En cuanto a compartir mi espacio, siempre he sido muy buena en equipo. Sin embargo, tengo unos pequeños indicios de OCD y me interesa que ciertas cosas se lleven a cabo como indico. Asi que al tener a alguien diferente conmigo durante el dìa me ha dado trabajo acoplarme. Pero, eso sucede cuando eres maestro. 

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